Muelas del juicio: señales que indican que debes quitarlas
Las muelas del juicio son, probablemente, uno de los dientes que más dudas genera. Hay personas a las que nunca les dan problemas y conviven con ellas toda la vida sin necesidad de tratamiento. Otras, en cambio, notan molestias, inflamación o dificultad para limpiar ciertas zonas y se preguntan si ha llegado el momento de extraerlas.
La realidad es que no todas las muelas del juicio deben quitarse. La decisión depende de factores como el espacio disponible, la posición de la pieza, los síntomas que provoca y el impacto que pueda tener sobre el resto de la boca.
En Clínica dental Ballester en Viladecans, valoramos cada caso de forma individual para decidir si conviene realizar un seguimiento o si la extracción puede ser la mejor opción para prevenir problemas futuros.
Contenido
¿Qué son exactamente las muelas del juicio?
Las muelas del juicio son los terceros molares y suelen ser las últimas piezas dentales en desarrollarse. Normalmente aparecen entre finales de la adolescencia y los primeros años de la edad adulta, aunque esto puede variar mucho entre personas.
En algunos casos, erupcionan completamente y funcionan con normalidad. Sin embargo, otras veces salen parcialmente, permanecen retenidas dentro del hueso o bajo la encía o incluso no llegan a desarrollarse.
El problema aparece cuando no tienen suficiente espacio o cuando su posición dificulta una erupción correcta.
Entonces… ¿siempre hay que quitarlas?
No; este es uno de los mitos más extendidos. Tener muelas del juicio no significa automáticamente que haya que extraerlas.
Si una muela del juicio no genera molestias, está completamente erupcionada, puede limpiarse con normalidad y no afecta a otros dientes, puede mantenerse bajo seguimiento, sin necesidad alguna de intervenir.
Por este motivo es tan importante evitar decisiones generales y valorar cada situación de forma individual.
¿Qué señales de alarma debes tener en cuenta?
Señal 1: Dolor repetitivo en la zona posterior de la boca
Uno de los motivos más frecuentes de consulta es el dolor. Las molestias pueden aparecer porque:
- La muela está intentando salir y no tiene espacio
- Existe presión sobre la encía
- Está empujando al diente vecino
- Hay inflamación local
Este dolor puede manifestarse en forma de molestias constantes, dolores al masticar o notar sensación de presión en la mandíbula. No siempre significa que haya que extraer inmediatamente, pero sí conviene revisarlo.
Señal 2: Inflamación o infecciones alrededor de la muela
Cuando una muela del juicio sale de forma parcial puede quedar una pequeña zona de encía cubriendo parte de la pieza. Esto favorece la acumulación de bacterias y de restos de comida.
Como consecuencia de esto pueden aparecer síntomas como:
- Inflamación de encías
- Dolor localizado
- Dificultad para abrir la boca
- Mal sabor o mal aliento
- Infecciones recurrentes
Este cuadro se conoce como pericoronitis y es una de las situaciones donde más frecuentemente valoramos la extracción.
Señal 3: Falta de espacio y presión sobre otros dientes
Otra situación frecuente es que, sencillamente, no exista espacio suficiente para que la muela erupcione correctamente. Cuando esto ocurre pueden aparecer:
- Molestias por presión
- Dificultad para limpiar la zona
- Contacto desfavorable con el segundo molar
Aunque las muelas del juicio no son responsables de todos los movimientos dentales en adultos, sí pueden generar situaciones que merece la pena estudiar.

Señal 4: Muelas retenidas que no llegan a salir
Las muelas del juicio retenidas son aquellas que permanecen total o parcialmente atrapadas bajo la encía o dentro del hueso. Muchas veces no producen síntomas durante años; no obstante, dependiendo de su posición, pueden asociarse a:
- Inflamación repetida
- Dificultad de higiene
- Problemas en el diente vecino
- Desarrollo de lesiones asociadas
Por eso, aunque no siempre sea necesario actuar inmediatamente, sí solemos recomendar un seguimiento periódico.
Señal 5: Caries o dificultad para mantener una buena higiene
La posición posterior de las muelas del juicio hace que, en ocasiones, sean difíciles de limpiar. Esto puede favorecer diversas problemáticas, como:
- Aparición de caries
- Inflamación gingival
- Acumulación de placa
- Problemas también en el molar de delante
En algunos pacientes el problema no es la muela del juicio en sí, sino las consecuencias que genera sobre las piezas colindantes.
¿Cómo se decide si conviene quitarlas?
La decisión no la tomamos únicamente por los síntomas. En Ballester realizamos una valoración que puede incluir:
- Exploración clínica
- Evaluación de encías y espacio disponible
- Radiografía para estudiar posición y relación con las estructuras cercanas
- Valoración del historial de molestias
El objetivo es decidir si conviene mantener un control periódico, actuar de forma preventiva o recomendar la extracción por indicación clínica.
¿Es mejor quitarlas antes de que den problemas?
No siempre. Existen situaciones en las que puede ser razonable valorar una extracción preventiva, pero también hay muchos pacientes que conservan sus muelas del juicio sin complicaciones.
Lo importante es no esperar a que el dolor sea intenso o aparezcan infecciones repetidas para consultar.
Una revisión temprana nos permite tomar decisiones con más tranquilidad y menos urgencia.
En Ballester te asesoramos para mejorar tu calidad de vida
Las muelas del juicio forman parte del desarrollo normal de muchas personas, pero cuando aparecen dolor, inflamación, falta de espacio o problemas de higiene, merece la pena estudiarlas.
En Ballester clínica dental en Viladecans, te ayudamos a valorar tu caso con un enfoque claro y personalizado para decidir si conviene mantenerlas bajo control o si la extracción puede ser la mejor opción.
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