Absceso dental: cuándo una infección puede necesitar drenaje o tratamiento quirúrgico

absceso dental

Un dolor intenso en una muela que aparece de forma repentina; una inflamación en la encía o en la cara; la sensación de que el diente «late» o, incluso, un pequeño bulto con salida de pus. Muchas veces, detrás de todas estas molestias se encuentra un absceso dental, un problema que requiere de valoración profesional.

Es frecuente que algunos pacientes intenten aliviar el dolor con analgésicos o esperen unos días pensando que la inflamación desaparecerá. Sin embargo, aunque los síntomas puedan disminuir temporalmente, la infección suele continuar si no se trata su origen.

En Ballester —nuestra clínica dental en Viladecans— atendemos este tipo de situaciones con frecuencia. Nuestro objetivo es aliviar las molestias del paciente lo antes posible, controlar la infección y conservar el diente siempre que sea viable. 

¿Qué es un absceso dental?

Un absceso dental es una acumulación localizada de pus provocada por una infección bacteriana. Esta puede originarse en el interior del diente, cuando una caries profunda permite que las bacterias alcancen la pulpa dental, o desarrollarse alrededor de la raíz o de las encías cuando la infección se extiende a los tejidos vecinos.

Como respuesta, el organismo intenta aislar la infección formando una cavidad donde se acumulan bacterias, células inflamatorias y otros productos derivados del proceso infeccioso. Esa acumulación de presión es la responsable de gran parte del dolor característico que acompaña a este tipo de lesiones.

¿Qué síntomas suele producir?

Cada paciente puede experimentar la infección de forma diferente, pero existen algunos signos que aparecen con bastante frecuencia.

El síntoma más habitual es un dolor intenso, continuo o pulsátil, que puede aumentar al masticar o al ejercer presión sobre el diente afectado.

También podemos observar una inflamación de la encía, sensibilidad al calor o al frío, dificultad para masticar e incluso hinchazón de la mejilla cuando la infección progresa hacia los tejidos cercanos.

En algunos casos aparece un pequeño bulto en la encía que drena espontáneamente una pequeña cantidad de pus. Aunque esta situación suele aliviar parcialmente el dolor al disminuir la presión interna, no significa que la infección se haya resuelto.

Cuando el organismo consigue abrir una vía de drenaje, la causa que originó el absceso continúa presente y seguirá necesitando tratamiento.

¿Por qué aparece un absceso dental?

La causa más frecuente es una caries profunda que ha alcanzado el nervio del diente. Sin embargo, no es la única.

Una fractura dental, un traumatismo, una restauración muy extensa o determinadas enfermedades periodontales también pueden facilitar la entrada de bacterias y favorecer el desarrollo de una infección.

En ocasiones, incluso un diente que llevaba tiempo sin causar molestias puede presentar un absceso debido a una infección que ha evolucionado lentamente durante meses.

Precisamente por ello, las revisiones periódicas nos permiten detectar muchos de estos problemas antes de que aparezcan complicaciones.

¿Puede desaparecer solo?

La respuesta es que no conviene confiar en que un absceso desaparezca sin tratamiento. Aunque el dolor disminuya porque el pus encuentra una vía de salida o porque se toman analgésicos, la infección que lo ha provocado suele mantenerse activa.

Si no se elimina su origen, es frecuente que las molestias reaparezcan con el paso del tiempo o que la infección vuelva a acumularse. Por eso resulta importante acudir al dentista cuanto antes para valorar la situación y determinar cuál es el tratamiento más adecuado.

¿Cuándo puede ser necesario un drenaje?

Uno de nuestros objetivos ante un absceso es reducir la presión generada por la acumulación de pus. En determinadas situaciones, podemos considerar necesario realizar un drenaje para facilitar la salida del contenido infeccioso y aliviar las molestias.

Este procedimiento no constituye un tratamiento definitivo por sí mismo, sino una parte del manejo de la infección cuando las características del absceso así lo aconsejan.

Una vez controlada la fase aguda, será necesario tratar el origen del problema para evitar que la infección vuelva a aparecer.

¿Siempre hay que extraer el diente?

Siempre que las condiciones clínicas lo permiten, el primer objetivo es conservar la pieza dental. Dependiendo del estado del diente y de la causa de la infección, puede plantearse un tratamiento que permita eliminar las bacterias y mantener la pieza en la boca.

Sin embargo, existen situaciones en las que el deterioro es demasiado importante o el pronóstico resulta desfavorable. En estos casos, la extracción dental puede ser la opción más adecuada para eliminar definitivamente el foco infeccioso y proteger la salud del resto de la boca.

La decisión nunca se basa únicamente en la presencia del absceso, sino en un estudio completo del estado del diente y de los tejidos que lo rodean.

¿Qué ocurre cuando la infección necesita cirugía

Algunas infecciones dentales requieren un abordaje más amplio que el tratamiento convencional. Esto puede suceder cuando el absceso presenta una localización determinada, cuando la infección afecta a tejidos profundos o cuando es necesario acceder directamente a la zona para eliminar el foco infeccioso.

En estos casos, el tratamiento quirúrgico forma parte de la estrategia destinada a controlar la infección y favorecer una correcta recuperación. Para ello, planificamos cada procedimiento de manera individualizada y siempre lo aplicamos tras valorar cuidadosamente las características del paciente y de la lesión.

No pospongas tu salud; acude a Ballester

Las infecciones dentales no suelen resolverse por sí mismas y, cuanto más tiempo permanecen activas, mayor es la probabilidad de que afecten a otros tejidos o de que el tratamiento necesario resulte más complejo.

Aunque en algunos momentos el dolor pueda disminuir, la causa que lo provoca continúa presente y requiere un tratamiento específico.

En Ballester, en Viladecans, realizamos un diagnóstico personalizado para identificar el origen de la infección y ofrecer el tratamiento más adecuado en cada situación. Solicita una primera visita en y descubre nuestros tratamientos de odontología general. 

Nos encontrarás en la calle del Dr. Reig, 64. También, puedes llamarnos a los teléfonos 611 777 333 o 936 475 374 para pedir cita o solicitar información en este enlace.